24 abril, 2011

Cuando decirte

Cuando decirte cosas era algo que todavía pasaba.

Te habría dicho:

Me gusta que te guste mi casa. Me gusta que te guste llegar a mi casa. Me gusta que llegues a mi casa. Necesito que me quieras tanto más. Es injusta la manera en que eliges no hacer nada al respecto de las cosas que sabes que me duelen. Eres egoista. Te amo tanto. Eres dulce. Siento que me amas cuando: dices que mi gato es tu gato; limpias mi bicileta y el arenero del gato mientras me baño; dejas todo lo que estás haciendo para tender la cama conmigo. Me pareces demasiado guapo para ser verdad. No me canso de espiar como te secas saliendo de la regadera, no.me.canso. A veces pienso en otros. A veces demasiado. Me impresiona la forma en que nada te molesta suficiente jamás. Te compré un cepillo de dientes hace meses y no te lo he dado aún porque siento que no te mereces recuperar ese espacio en mi vida. Me siento frustrada contigo. Me caen demasiado bien tus amigos. No me gusta ver como te vas. No me gusta sentir que te guardo rencor. Te guardo rencor cuando no reconoces mis necesidades. El sexo es malo, cada vez más. Extraño hablar contigo de cosas. La realidad es demasiado insoportable. Eres un gran amigo. Desayunar juntos es de mis cosas favoritas en el mundo. Me emociona parecerme a ti en algunas cosas. Envidio la facilidad que tienes para olvidar. Y me duele también. A veces siento para siempre. A veces siento nunca más. Últimamente siento ¿qué putas es esto?

te diría todo eso y tal vez...

pero nada.

2 comentarios:

Cavernicola a a a dijo...

él es un hombre... y tu...
un extraterrestre!

Anónimo dijo...

También a mí me ha faltado ponerle nombre a tantos silencios...