Ayer tuve un día tan malo. Incluso intenté poner este post ayer pero blogger no estaba funcionando, para mi suerte.
Llevo una semana analizando cifras del INEGI. Y como ahora sólo pienso en números, ahí les va mi día en cifras. Enjoy.
- 3 las veces que sonó la alarma del despertador antes de las 8:00 a.m.
- 20 minutos me tardé en bañarme y salir
- 4 veces me bajé en la estación equivocada, cuatro!!
- 5 los tipos de transporte público en los que viajé: metrobús, pesero, metro, tren ligero y taxi.
- 50 pesos gasté en transporte público.
- 1 hora con 40 minutos el tiempo que me tomó llegar a mi destino del sufrimiento
- 19 turnos tuve que esperar en la fila de “información” de la Secretaría de Admnistración Tributaria
- 35 minutos llegué tarde a mi cita en la H. Secretaría
- 175 veces le menté la madre mentalmente al mundo:
- 7 a los señores culeros que me gritaron en la calle
- 25 al metrobús que se tardó en pasar
- 4 a Telcel por dejarme sin señal para mapear mi ruta cuando me perdí en el camino
- 6 al conductor del pesero en Tlalpan que se paró igual número de veces entre una estación de metro y otra por no respetar los parabuses
- 3 a las señoras que no dejan salir antes de entrar
- 1 a la señora que por irse maquillando con su mochila abierta no dejaba espacio para que subiera un alma
- 4 a la burócrata del SAT que me tuvo 5 minutos esperando en lo que colgaba con su comadre y al final no me ayudó en nada
- 130 a mi por cagarla tantas veces a lo largo de camino.
- 3.5 horas perdí en ir y venir de mi casa a Xochimilco y de regreso habiendo logrado absolutamente nada.
- 10 pesos pagué por un disco de son jarocho e istmeño en el metro
- 1 vez fui timada porque el disco era en realidad una colección de súper éxitos de “¡LaaaArrrrolladora!
- 30 minutos perdí escribiendo este absurdo post.
Por supuesto, sobra mencionar que no logré hacer mi trámite porque la burocracia mexicana no se tienta el corazón para ayudar a una niña que se perdió cuando tuvo que cruzar al otro lado de la ciudad para tratar de pagar sus impuestos!
Y como me quedé con tantas ganas de escuchar La bruja, después del timo del disco, llevo toda la tarde escuchando todas las versiones disponibles en youtube.
Lo mejor del son es que cada quien lo canta como quiere.
Si yo cantara La bruja la cantaría así:
¡Ay, que bonito es volar
a las dos de la mañana!
A las dos de la mañana,
¡ay, Que bonito es volar!
Subir y dejarse caer
en los brazos de una dama.
Ay que bonito es volar
a las dos de la mañana.
Me agarra la bruja,
me lleva a su casa
me vuelve maceta
y una calabaza.
Me agarra la bruja,
me lleva al cerrito,
me sienta en sus piernas,
me da de besitos.
Ay dígame, dígame,
dígame usted
¿cuántas criaturitas
se ha chupado usted?
Ninguna, ninguna,
ninguna ¿no ve
que ando en pretensiones
de chuparme a usted?
P. D. En la noche fui en bici a casa de un amigo y perdí la luz trasera, también. Súmenle eso a la cuenta del día.
2 comentarios:
:( 76 veces puse cara de tristeza y apoyo en este post. Me dio gusto leer el final porque ahora sé que te mueves en bici como yo.
11 días llevo esperando el siguiente post :/
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