30 junio, 2011

En esta tierra, en este instante

Vivo en un país en el que, en la última década, los jóvenes dejaron de creer -sobre todo- en el alma y en los milagros y empezaron a creer más en el demonio y en el infierno. Si no es casualidad, 40 mil muertos y una guerra nacional cobran una cuota social, aunque sea silenciosa.

Yo que creía que nada bueno podía salir de analizar tabulados de encuestas todo el día.
Al menos me queda la conclusión, desalentadora, de que la juventud -incluso si no lo nota- responde a este ambiente de violencia. Al menos me queda saber que no todo es indiferencia.

Eso... entre la aridez de un tabulado de encuesta federal... ¿quién lo hubiera pensado?