05 diciembre, 2011

Let it go



Algo entre una sesión muy sentida de psicoanálisis y una relectura de mis viejas notas del Bhagavad-gita que encontré ordenando cuadernos viejos me dejó pensando en la renuncia. Pensé primero en las cosas más claramente renunciables, como mi gato, que no me queda más remedio que renunciarlo. O en lugares comunes para el desapego, como las relaciones que cambian o se terminan. Pero ahora, después de dedicarle unos días, encuentro algo más profundo a lo que renunciar, algo más que los apegos y los deseos. Pienso en una frase de T.S. Eliot: "For us there is only the trying, the rest is not our business." Pienso en ella porque en el fondo sé que aquello a lo que debo renunciar es a querer controlar el resultado de las cosas. Si en mi sólo está intentar, y lo he intentado, el resto es la renuncia... pero una renuncia muy particular: la renuncia a que todo sea exactamente como yo quiero sólo porque he hecho mi mejor esfuerzo. Surrender the outcome, que también le llaman. Y pues, eso. A ver...

1 comentarios:

Xavier dijo...

Es una gran frase. Tan difícil. Entre más crezco más cosas a las que debo renunciar. No sólo eso, sino que tengo que actuar como que me importa menos renunciar a ellas. No será fácil.